La caída
Cuando de un árbol cae lentamente, sostenida por el viento una hoja, movida de un lado para otro en completa fragilidad y dependencia, es como la existencia del hombre que sin pedirlo fue condenado a vivir: tan solo un instante de libertad.
La hoja en su caída esta a voluntad del viento que o la sacude o la desliza suavemente; retrasa o apresura la caída, pero siempre, inevitablemente, llega al suelo para ser pisoteada.


el hombre es como una marioneta, es verdad; pero hay que tratar de cortar los hilos.
ya te he dicho que escribes muy vacano.
no dejes de hacerlo por favor.
P.D.
no te había hecho ningún comentario porque tenía problemas para entrar en tu blog.
Hablas de temas mayores en la literatura: la muerte y la fragilidad de la existencia.
Magno eres y magno te apellidas
o alguien la puede tomar y la puede atesorar para siempre en un libro
No has vuelto a publicar? qué lástima, Diego.
Yo te cité en mi blog a finales de agosto. Lo leíste?
Un saludo
mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
SEÑOR OSPINAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!
¿ESTE BLOG ESTÁ ABANDONADO O QUE?