LEER PARA VER

Publicado en General por diegomagno en 05/27/2009

“Solo una cosa no hay, es el olvido”

Hay de aquel que confía en el tiempo para que cure su pena.

El tiempo no hace favores.

Cada imagen que dices olvidar

mora en lo más profundo de tu memoria

hasta que un día sale, siempre sale,

estará hay para recordarte,

mostrarte cuando te equivocaste,

hacer cercano lo que creías lejano

y lo creías enterrado para siempre.

“Una vez amé, creí que me amarían,

pero no fui amado.

No fui amado por la única gran razón:

porque no debía serlo”

Pobre de ti que lloraste por una mujer,

el recuerdo de su rostro a través de tus lágrimas

te acompañará para siempre.

La boca que dijo no,

los labios que añoraste,

la espalda que viste alejarse

no se han ido;

esperan el mejor momento, asechan en las cosas,

una sonrisa podría recordártela

y el sonar de un teléfono todavía te da esperanza.

¿Ves aquel hombre que camina encorvado

con la cabeza puesta en sus pies

-es tu imagen-

lleva todo el peso de una mujer en sus hombros.

“Y sin embargo ambos dependen de esa pena

que es igual para todos: no poder olvidar.

Él ya te olvidó,

te dicen para consolarte muchacha.

Lo dejaste, le diste mejores cosas que pensar,

le diste más tiempo libre,

le quitaste la angustia de tener que hacer una llamada.

Te agradezco en su nombre y en el mío.

Pobre hombre si tan solo supiera,

si tan solo alguien le dijera que ella ya no piensa en él

le quitarían un peso de encima,

le quitarían ese dolor que nunca pasa:

la zozobra de saber que no hizo lo que debía,

los reproches por pensar que hizo algo que no podía,

el lamentarse por perder una oportunidad que no existía.

Si alguien le dijera,

si alguien me dijera,

si alguien nos dijera que no hay culpa,

sabríamos que ninguno nunca se equivocó,

o que ambos se equivocaron,

o que los dos comparten la razón,

pero que ninguno se librará de su pena.

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Palabras y cosas.

Publicado en General por diegomagno en 05/12/2009

“El lenguaje es la casa del ser. El hombre habita en esa morada. Los pensadores y los poetas son los guardianes de esa casa”
Martín Heidegger

Mi cabeza es lenta, cada palabra que escribo pesa como una tonelada que debo cargar con mucho cuidado y esfuerzo, para luego tener que quitarla y poner otra mejor en su lugar –es una exageración, lo sé-. Cuanto diera por tener una escritura ligera y poder hacer como los grandes que de un solo tirón escriben cosas maravillosas.

Yo por el contrario debo esforzarme enormemente para escribir algo mediocre, ligeramente pasable. A veces pienso si en verdad mi destino son las letras, y con ironía me doy cuenta que ésta pregunta no la hago yo sino la filosofía, y la respuestas que encuentro son las mismas vanas metáforas de la poesía que siempre me acompañan.

Este debería ser como los grandes blogs que se valen de la opinión que es la mejor manera de juzgar al mundo; si fuera así tendría mucho que decir. Pero como carezco de temple de ánimo para ello, y como por suerte para consolarme al final siempre quedan las citas de lo poco que he leído, puedo hablar de lo que decía el poeta refiriéndose al filósofo; que si “ en las letras de ‘rosa’ está la rosan y todo el Nilo en la palabra ‘Nilo’”, entonces sí podríamos decir certeza donde otros dice duda, mentira donde otros dicen verdad.